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El Bosco. Misterio y lectura psicológica

En agosto de este año se celebra el 500 aniversario de la muerte de El Bosco, el pintor que abre la puerta de los misterios, el que extiende su hechizo sobre los osados que se asoman a su obra, quien a través de sus vivos colores y sus formas fantasiosas, reclama de nosotros un esfuerzo de lectura e interpretación.

Gracias a esta efeméride, el Museo del Prado presenta la mayor exposición sobre su obra que se haya celebrado nunca, y los medios de comunicación ofrecen amplia información sobre su obra impactante y genial. Pero todo este ruido no debería tapar el hecho fundamental: antes de este aniversario, durante más de 500 años, la obra de El Bosco no ha dejado de maravillar, no ha dejado de brillar en la oscuridad, sorprendiendo y haciendo reflexionar a quienes se han acercado a ella.

El Misterio de El Bosco

Muchos expertos han hablado del misterio de El Bosco. Los motivos que pueblan sus obras tienen una profunda originalidad, sin paralelo en otros pintores hasta muchos siglos después. Originalidad en su esfuerzo por representar al hombre como podía ser visto interiormente, al decir del padre José de Sigüenza en el S.XVI. Originalidad, sobre todo por la manera de representarlo, a través de una deslumbrante imaginería que se ha llegado a calificar como antecedente del surrealismo.

Pero el mayor misterio recae sobre el significado de su obra. ¿Qué significa esa profusión de monstruos imaginarios, escenas idílicas e infernales, símbolos tan sugerentes como indescifrables?, ¿esas imágenes proceden de su inconsciente, como más tarde pretendieron hacer los surrealistas?, ¿qué nos quiere decir El Bosco?

Follower_of_Jheronimus_Bosch_Christ_in_Limbo¿Pintura o escritura?

Tengo la impresión de que su obra está hecha para ser leída. La forma de los trípticos es la de un libro que tiene portada, contraportada, y varias páginas. Y de una obra a otra, los temas se prolongan y se reiteran, desplegando una multiplicidad de figuras que semejan una detallada caligrafía.

El Bosco no persigue reproducir la realidad a través de imágenes. Ni tan siquiera pretende representar su realidad psíquica dibujando sus sueños y fantasías. No, su pintura procede del pensamiento. Es consciente de lo que quiere decir a través de símbolos que podían ser leídos por sus coetáneos. Por ello, ante su obra se experimenta una intensa sensación de que quiere decir algo para lo que no disponemos de la clave. Tal vez por esta característica, en una aproximación superficial, algunos observadores se han conformado con decir que es una obra surrealista “avant la lettre”, suponiendo que la profusión de imágenes fantásticas se derraman a raudales del inconsciente de El Bosco.

Por el contrario, muchos estudiosos han aportado distintas referencias a los símbolos que componen su escritura. Así, en el Jardín de las Delicias, en la fuente del adulterio sitúa un mono que representaba la mentira. Junto a los amantes en distintas posturas dibuja una figura comiendo una enorme fresa: en el lenguaje medieval, coger fruta significaba tener relaciones sexuales. El cristal que encierra a los amantes podría aludir al dicho de aquella región: la felicidad es como el cristal, que se rompe fácilmente. Y así, detalle a detalle.

Simbología

Gran parte de su simbología procede de la vida cotidiana y la cultura popular del final de la Edad Media, los refranes, los libros de éxito, etc. Estamos ante un cómic de época que caricaturiza la ignorancia, la concupiscencia mezclada con el temor al infierno, la violencia y la crueldad. Los tormentos que sufren algunos personajes no son alucinaciones sino que los imponían realmente los verdugos de entonces. La fe en la magia y la brujería era tan sólida como la fe en Dios. Aparecen también los símbolos con que se representaban los cuatro demonios y sus correspondientes pecados (orgullo, lujuria, concupiscencia y avaricia), así como la locura, a la manera como era concebida en ese tiempo.

La temática de su pintura es religiosa y con una finalidad moralizante. La Biblia está también presente a través de múltiples imágenes y símbolos a través de los que expresa su preocupación por el pecado y la condenación eterna para una sociedad corrompida, así como la búsqueda de la salvación.  Otro componente importante es la simbología alquímica que nutre de esferas, círculos, motivos vegetales y animales, cada uno de ellos con su significado correspondiente.

1024px-hieronymus_bosch_-_the_garden_of_earthly_delights_-_prado_in_google_earth-x3-y2Ahora bien, conocer las variadas fuentes de sus imágenes, no permite traducir el mensaje de su obra de manera inequívoca. Al contrario, se trata de un mensaje polisémico, del que se abren muchas líneas con diferentes significados. Los distintos investigadores han fundamentado interpretaciones diferentes e incluso opuestas. Para unos, contribuye a reforzar la enseñanza católica. Para otros, sus pinturas cifran los arcanos de alguna secta herética. Muchos subrayan su especial énfasis en la crítica del pecado mayor, el de la concupiscencia, mientras que otros señalan la belleza y equilibrio con que el erotismo se muestra en sus obras. Los interesados podrán encontrar fácilmente muchos de estos “diccionarios” que ilustran la variedad de referencias que se abren a partir de cada rincón de sus obras.

Psicología de El Bosco

Pero para una interpretación psicológica no nos apoyaremos en descifrar qué quería decir, no intentaremos descifrar su intencionalidad consciente. Por el contrario, indagaremos sobre lo que dice, intentaremos efectuar una lectura psicológica de su obra.

Como en los sueños y en las manifestaciones del inconsciente, desde el punto de vista psicológico no hay que tomar en consideración la contradicción lógica. Precisamente, la riqueza de El Bosco es esa pluralidad contradictoria, la presencia permanente de los opuestos. Adán y Eva, hombre y mujer, cielo e infierno, dolor y disfrute. Se encuentra el catálogo de todos los vicios, tentaciones y pecados, así como la mayor de las aspiraciones a la salvación. Está todo el repertorio pulsional, al tiempo que la prohibición superyoica de satisfacer esas pulsiones. Impulso y superyó en pugna, sin que la represión triunfe imponiendo una solución de síntesis.

Su obra más importante, El Jardín de las Delicias, expresa esta tensión del modo más patente: A un lado el jardín del Edén y la expulsión a consecuencia del pecado original. Al otro lado, el infierno con los sufrimientos más atroces. ¿Y en medio? En medio, el mayor misterio: Según algunos, el pecado de concupiscencia que conduce al infierno. Por el contrario, otros observan la belleza de las imágenes que representan la isla del adulterio, la existencia de parejas de todo tipo, heterosexual, homosexual e interracial. Y todo tipo de relaciones sexuales (sodomía, sexo oral,…), ¡bastante subido de tono para la época, y en una obra supuestamente moralizante! Y sin embargo, ese muestrario erótico no está pintado para mover a la repulsa. Expresa una serena belleza que sugiere la aspiración inconsciente a una beatífica felicidad en la que la satisfacción sexual sin culpa sería posible…

El Jardín de las Delicias

El Jardín de las Delicias

Ese mismo conflicto interior que su obra refleja, se ha señalado como característica propia de la Edad Media. Así la describe Huizinga: “La vida era tan violenta y tan contrastada que expandía el olor mezclado de la sangre y de las rosas. Los hombres de esta época, gigantes con cabezas de niños, oscilaban entre el miedo del infierno y los placeres infantiles, entre la crueldad y la ternura. Desdén absoluto de las alegrías de este mundo, o loca entrega a los goces terrenales, odio o bondad. Van siempre de un extremo a otro.” El Bosco refleja este mundo contradictorio, sin dejar de ser él mismo un hombre medieval, pero teniendo ya un pie reflexivo y crítico en el mundo del Renacimiento.

¿Cómo se llama El Bosco?

El nombre del pintor es un elemento biográfico muy relevante desde el punto de vista psicológico. Nació en una familia de pintores y su nombre era Jeroen Van Aken. Como se acostumbraba entonces, el taller familiar lo heredó su hermano mayor. Por ese motivo, si quería firmar sus obras en nombre propio, Jeroen debía cambiar de nombre. Para ello, latinizó su nombre, Hieronimus, Jerónimo, y tomó también la referencia Bosch, El Bosco, de su ciudad de nacimiento.

Frente a la obra apoyada en la tradición del taller familiar y en la genealogía del apellido, hacerse un nuevo nombre abrió las puertas a la invención para aquel a quien Lacan señaló como “el visionario Jerónimo Bosco”, “cénit imaginario del hombre moderno”.

Rafael Pareja Flores

Bibliografía consultada:

  • Gombrich, E.H. La Historia del Arte. Editorial Debate. Barcelona, 1995.
  • Lacan, J. “El estadio del espejo como formador de la función del yo tal como se nos revela en la experiencia psicoanalítica”. En Escritos I. Siglo XXI. Madrid, 1983.
  • Marías, F. “El Bosco, artista de invenciones”. Revista El Cultural. 29/05/2016
  • Van Derton, A. Le “Jardin des Délices” de Jerôme Bosch sous l’éclairage de la psychanalyse. Faculté de psychologie et des sciences de l’éducation. Louvain.

7 Responses to “El Bosco. Misterio y lectura psicológica”

  1. Incluyo aquí un comentario recibido en Facebook:
    Para mi fue un visionario y ahora mismo podríamos decir que es un reflejo de esta absurda realidad. Sólo le faltó poner unos cuantos móviles en las manos de los personajes. Podría decir que El Bosco siempre me transmitió miedo y respeto. pues veía el reflejo de esta sociedad sin valores.
    Belén Oliva.

  2. En Respuesta a BELÉN OLIVA:
    Muy interesante, Belén. Creo que hay un paralelismo entre el momento histórico de El Bosco y el nuestro, en la ruptura de paradigmas. Al fin de la Edad Media, la fe en Dios deja de ser suficiente contención -social y psicológica-, y abre la búsqueda de otros ideales. El Renacimiento pone el hombre en el centro. Más adelante llegará la razón como eje. Nosotros estamos, creo, algo perdidos en la posmodernidad en la que ya ningún ideal se sostiene. No existen significantes sólidos que hagan de tope. Todo vale, y nada vale nada… Cambio de paradigma.

  3. REYES, comentario en Facebook:
    “Enhorabuena Rafael por esta fantástica aproximación a la obra del Bosco. Es uno de mis pintores favoritos. Siempre veo su obra con ojos de niña, porque desde la primera vez que la vi, me atrapó la magia que destila cada detalle. En “El Jardín de las Delicias”, El Bosco es capaz de dar vida a nuestro propio “jardín secreto”, nuestros miedos, obsesiones, sueños , fantasías…
    Tampoco hay que olvidar el increíble ritmo de la obra; la Música del infierno y el paraíso …
    Hay tanto que decir…”

  4. Reyes, como dices en tu comentario: “hay tanto que decir…” Posiblemente, una de las claves de su éxito es cuánto dan que hablar sus obras, la apertura de interpretaciones, al igual que ocurre con la obra de Dalí. Muchas gracias por tu comentario que tiene un valor especial para mí.

  5. Comentario de ASUNCIÓN en Facebook:
    “Pues en esa frase de ” La vida era tan violenta que todo se presenta así : entre la sangre y las rosas ” pienso que se resume gran parte.
    No podemos hablar de psicología porque no existía ese concepto . Si había reglas y una moral impuesta algunos siglos atrás por la Iglesia y los poderosos…pero todas estas reglas sobre moral y ética se mezclaba con la magia y creencias más ancestrales en Europa. Si a todo le añadimos las injusticias, las desigualdades , las epidemias , los deseos desenfrenados de liberación., de tener, de sexo. , de mentes crédulas e incrédulas por doquier ….de sucesos impredecibles, de asociaciones a la creencia de final del mundo a ese fin de Siglo. Coincide también por esta época…la aceptación de la existencia de las brujas por la Iglesia asociada al diablo. ( antes se negaba su existencia) . Por otra parte las casas de la mayoría de la población eran pequeñas, la intimidad no existía, La vida era más pública , más en la calle ….y cosa muy curiosa gran parte del año era fiesta. …..con un desenfreno total ( siempre no hemos imaginado una Edad Media muy mojigata …..pero nada mas lejos, en esa época curas y frailes …casi todos tenían hijos. Sus cuadros son una lectura de la vida con toda su complicidad, mezclado con un arte , ingenio e imaginación …increíble y fabulosa. Saludos”

  6. Asunción, no existía el concepto de psicología ni el de oxígeno: pero la gente respiraba! Otros pintores de la época no albergaban esos extremos en conflicto. Por eso, en paralelo a la lectura “sociológica” de sus motivos, que por supuesto que tiene un peso enorme, entiendo que refleja su propio conflicto interior. Su aspiración al goce sexual al mismo tiempo que el temor a la condenación, sin llegar a alcanzar la síntesis mediante una represión exitosa.
    Por otra parte, todo lo que amplías sobre la vida en ese borde de la edad media con el renacimiento, me parece muy relevante sobre el contenido de su obra. Gracias por el comentario.

  7. Coria Martínez dice:

    Cada día me enseñas algo diferente.

    http://www.imagenesdereflexiones.com/

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