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Winter’s Bone. Una heroína cotidiana.

Tal vez la primera vez que vi Winter’s Bone no estuve lo bastante atento. En la segunda oportunidad le he dedicado una mirada más reposada y he descubierto una de las mejores películas de los últimos años. Además de recomendarla vivamente, al menos a los amantes del cine independiente, incluyo su comentario en esta página para señalar algunos aspectos sociales y psicológicos que la película pone de relieve.

Winter’s Bone está dirigida por Debra Granik. Se estrenó en 2010 recibiendo el Gran Premio del Jurado y Mejor Guión en el Sundance Festival, así como 4 nominaciones a los Oscar (Mejor Actriz, Mejor Película). Si no obtuvo ninguno de esos Oscar fue por su factura de cine independiente y su profundidad, bastante lejana de los gustos del gran público. Estuvo muy por encima de las películas ganadoras en aquella ocasión.

La película está rodada con una fotografía melancólica que refleja la belleza árida de los paisajes y de los personajes. El movimiento lento de la cámara y la sobriedad de los diálogos permiten profundizar en los personajes, todos ellos con una actuación magnífica. Sobre todos ellos, destaca la interpretación magistral de Jennifer Lawrence que encarna a Ree Dolly, la protagonista. También es sobresaliente la labor de John Hawkes que desarrolla un papel hosco pero con destellos de ternura.

Argumento

Winter’s Bone refleja el lado oscuro de la América profunda. En este caso, una zona montañosa de Missouri cuyos pobladores extraen de la naturaleza algo menos de lo necesario para sobrevivir. Además de la pobreza, el entorno social está arrasado por las drogas, en concreto el crack que algunos de ellos cocinan y que es una dura realidad en América, y más acá.

Ree, la protagonista, es una joven de 17 años que se ha visto llevada a hacerse cargo de sus hermanos pequeños y su madre enferma. Su padre es drogadicto, cocinero de crack y tras su última detención ha desaparecido misteriosamente. Para salir en libertad provisional, ha puesto la casa familiar como garantía de su fianza de modo que si no se presenta en el juicio, su familia se quedará en la calle.

Ree ya venía asumiendo un duro papel como responsable de su familia y tiene el corazón curtido. Hace tiempo que tuvo que crecer de golpe dejando atrás su adolescencia. Ahora su destino le reclama un compromiso aún mayor, si quiere que su familia perviva.

Un frío clima social

Los personajes de Winter’s Bone son primarios. Trabajan, no se quejan, casi no se expresan. Parecen formar parte del frío paisaje. Algunos de ellos son vecinos sencillos, buenos, solidarios. Conviven con un submundo de personas violentas, egoístas, ajenas a las normas sociales. Como ocurre con tantos personajes del lumpen, se trata de individuos ajenos a la pertenencia social, a los valores de la tribu. En el mejor de los casos, el clan familiar funciona como fuente de normas y de apoyo. Para otros, ni siquiera eso. Los estragos de la droga y la pobreza moral los ha llevado más allá de la familia, a la hostilidad con todo lo que se interponga en sus intereses más inmediatos.

Winter’s Bone: una encrucijada ética

En ese frío paisaje social, Ree se ve situada ante una encrucijada ética, la de llevar hasta el final el compromiso con su familia. Y persiste en ese compromiso hasta sus últimas consecuencias, aunque puede costarle la vida. Esa elección ética aporta una dimensión heroica a la protagonista. Más allá de su fragilidad de muchacha, más allá de sus dudas y de su miedo, el compromiso con su causa la revista de una gran dignidad y altura moral, y la guía en su recorrido.

En los escasos diálogos, el lenguaje de Ree está imbuido de esa dimensión trágica en la que apela a las leyes morales más básicas. Entiendo que este es el tema central de Winter’s Bone. Se refiere a los deberes que tenemos unos con otros, no por tratarse de leyes sociales, sino como leyes universales, vigentes por el hecho de ser personas, y a las que todos estamos sujetos. Así, espera y agradece la ayuda de sus vecinos: “No pidas aquello que deben ofrecerte”. Y ante la violencia de los otros, sólo puede oponer las armas de su derecho. Se reconoce en su genealogía, a pesar de que su padre los haya dejado en la estacada. Apela a los lazos de sangre. Y a quienes lo han olvidado, les recuerda las obligaciones que de esos lazos se derivan. Y a quienes parecen carentes de toda moral en su odio y su  violencia ciega, les recuerda los límites debidos a esa violencia. Los interpela con algo así: mi padre ha muerto, no voy a preguntar quién lo ha matado, no voy a reclamar esa muerte. Pero sí reclamo la ayuda que me debéis para que yo pueda salvar a mi familia.

Una heroína cotidiana

La protagonista de Winter’s Bone recuerda la figura de la joven Antígona, la hija de Edipo. Antígona prefirió desobedecer las leyes del tirano Creonte, sabiendo que ello le costaría la vida, antes que dejar a su hermano Polinices sin sepultura. Antígona es la heroína que elige la ética subjetiva, el deber, antes que las leyes sociales y la comodidad. Ree Dolly se enfrenta también a las “leyes sociales” de la sociedad de los delincuentes, con la única fuerza de su ética, y consigue ablandar las piedras que tienen por corazón.

El héroe es quien ante una disyuntiva, no duda en arriesgar su vida por seguir los dictados de su ética. Ree es una heroína. Cuando cumple su misión, ya no hay más una adolescente o una joven con sus pequeñas veleidades. Ree es ahora una gran mujer. Su personaje está lleno de serena dignidad. Es una reina, es dueña de sí misma.

Los expectadores contemplamos a la heroína cotidiana de Winter’s Bone, esa Antígona de Missouri. La vemos atravesar su epopeya trágica y salir fortalecida de ella. Nos reconforta reconocernos en los héroes cotidianos porque todos nosotros estamos confrontados a nuestras propias decisiones. La valentía es aceptar lo que somos y aceptar la elección que el destino nos impone. Es una paradoja en la que el deber y el deseo se funden, son idénticos. Y cada vez que lo hacemos, damos de nuevo el paso, dejamos atrás nuestra adolescencia y nuestra pequeñez, para realizarnos como personas en su sentido pleno.

¿Has visto la película? Espero que te haya gustado tanto como a mí. Y dime, ¿qué te ha parecido?

Rafael Pareja Flores

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Ficha técnica de la película: 

Filmaffinity

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